La vendedora de mi tienda favorita tiene unas ojeras que le llegan a los pies. Solo hablamos del género, es decir de las fundas de cojines y cosas similares. Una vez le pisé sin querer el dedo meñique y se le atragantaron las lágrimas. Hasta que se fue soltando e inundó todo el suelo. Parecía que nunca hubiese llorado o que su alma...
Meri Pas Blanquer (Carmen Pascual)-2014-2016. Con la tecnología de Blogger.