Siento, presiento. En tu centro, en el mismo centro de tu pira crepitante. En el caos de tu ternura sepultada por miles de rocas, en los escollos incrustados de tu consumida víscera roja. Siento, te siento en tu pupila dilatada, acústica, eléctrica. Me cuelo en tu silencio y lo siento, lo aspiro me impregno, te circundo, te vuelo. Expulso mares de océano, océanos...
Últimamente me acuerdo mucho del bibliotecario que embadurnó mis noches de palpitantes sueños regados con el suave néctar de lo imposible.Reparé en él la tarde que espetó a sus compañeros cuando retiré uno de mis libros favoritos:-Habría que pedir más ejemplares de “Los tres mosqueteros” y proyectó sus ojos impasibles de color miel de enebro hasta los míos color asombro galvánico.No tardé en...
Meri Pas Blanquer (Carmen Pascual)-2014-2016. Con la tecnología de Blogger.